El dilema del Nearshoring: ¿Está la tecnología mexicana a la altura del desafío?
El fenómeno del nearshoring y la acelerada transformación digital han colocado a las empresas mexicanas en una encrucijada crítica. Si bien México se posiciona…
El fenómeno del nearshoring y la acelerada transformación digital han colocado a las empresas mexicanas en una encrucijada crítica. Si bien México se posiciona como el gran beneficiario de la relocalización de cadenas productivas, un análisis reciente de Totvs revela que el desabastecimiento tecnológico y la falta de personal capacitado están frenando el verdadero potencial exportador del país.
El factor talento: El gran cuello de botella
La modernización no es solo cuestión de adquirir software, sino de contar con el capital humano para operarlo. Según el estudio Escasez de Talento 2025 de ManpowerGroup, el 70% de los empleadores en México reporta serias dificultades para encontrar los perfiles técnicos que necesitan.
Esta brecha de habilidades impide que las iniciativas de digitalización escalen, convirtiéndose en una barrera operativa que limita la capacidad de respuesta ante socios comerciales internacionales.
El lastre de los sistemas heredados
Ivaldo Pereira, Head de Totvs México, advierte que muchas organizaciones aún dependen de sistemas heredados (Legacy) y procesos manuales que no se integran entre sí. Esta falta de cohesión digital provoca una desconexión de datos que impide traducir la tecnología en mejoras reales de productividad.
En un contexto donde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima un incremento del 5% en las exportaciones hacia EE. UU., la competitividad de las empresas locales dependerá directamente de su capacidad para abandonar la "digitalización básica" y adoptar soluciones de nube, analítica de datos e inteligencia artificial.
Estrategia para cerrar la brecha
Para convertir este rezago en una oportunidad, Totvs sugiere que las empresas deben transitar por una hoja de ruta estructurada que incluya:
Modernización de sistemas: Sustituir arquitecturas obsoletas por plataformas integrales.
Operación en la nube: Para garantizar flexibilidad, seguridad y escalabilidad de los datos.
Integración de procesos: Eliminar los silos de información para optimizar la trazabilidad.
Capacitación continua: El desarrollo de talento es tan vital como la actualización del hardware.
Conclusión: El nearshoring no es un cheque en blanco. Las empresas que logren consolidar una base tecnológica robusta y profesionalizar a sus equipos serán las únicas capaces de cumplir con las altas exigencias de eficiencia y transparencia que demanda el mercado global actual.