Apple no logra adaptar su nueva IA a la normativa de la UE, según la Comisión Europea
La Unión Europea y las grandes tecnológicas vuelven a chocar, y esta vez el afectado directo es el usuario final. Tras la presentación en la WWDC 2026 de la es…
La Unión Europea y las grandes tecnológicas vuelven a chocar, y esta vez el afectado directo es el usuario final. Tras la presentación en la WWDC 2026 de la esperada nueva versión de Siri basada en inteligencia artificial, Apple ha tomado una decisión radical: su nueva herramienta de IA no llegará a los países de la Unión Europea.
Aunque en un principio se especuló sobre las razones de este retraso, la Comisión Europea ha salido al paso para aclarar la situación. Según Bruselas, la exclusión de esta tecnología en territorio europeo se debe a que Apple no fue capaz de desarrollar soluciones de interoperabilidad que cumplieran con las normas esenciales de privacidad y seguridad de la región.
"La decisión es de Apple y sólo de Apple"
El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, fue tajante el pasado martes ante los periodistas en Bruselas, dejando claro que la responsabilidad de que los usuarios europeos se queden sin la nueva Siri AI recae completamente sobre la firma de Cupertino.
"La decisión de no lanzar Siri AI en la UE es de Apple y sólo de Apple. Apple simplemente no fue capaz de desarrollar soluciones de interoperabilidad que cumplieran las normas esenciales de privacidad y seguridad de la UE", afirmó Regnier.
El núcleo del conflicto radica en las estrictas leyes antimonopolio y de mercados digitales de la UE, que exigen que las herramientas tecnológicas de los gigantes digitales sean interoperables (es decir, que puedan conectarse y funcionar con sistemas de terceros) para garantizar una competencia justa.
Sin opción a privilegios ni excepciones
De acuerdo con las declaraciones del portavoz, la compañía liderada por Tim Cook intentó esquivar estas regulaciones en lugar de adaptar su software. Al encontrarse con dificultades técnicas para abrir su ecosistema sin comprometer la seguridad que tanto le caracteriza, Apple solicitó formalmente quedar exenta de las obligaciones de interoperabilidad aplicables a su herramienta de IA.
Sin embargo, la respuesta de Bruselas fue un rotundo "no". Regnier criticó la postura de la empresa estadounidense señalando la falta de voluntad para adaptarse al marco legal:
"En lugar de intentar encontrar una solución adecuada de cumplimiento, Apple simplemente presentó una solicitud a la Comisión Europea para quedar exenta de sus obligaciones de interoperabilidad. Eso no es una opción."
¿Qué significa esto para los usuarios europeos?
Por el momento, el despliegue de la renovada Siri AI se mantendrá congelado en Europa de forma indefinida. Los usuarios del Viejo Continente tendrán que ver desde la barrera cómo el asistente de Apple evoluciona en otras regiones del mundo, al menos hasta que la compañía decida rediseñar su arquitectura de IA para cumplir con las leyes de privacidad, seguridad y competencia que exige la Unión Europea.